Sobre el ensayo titulado El perdón del Grupo Espírita Jarén de España

Se me hace difícil este tema delicado, sensitivo y personal. Hay asuntos que no he resuelto con personas de mi familia, amistades y conocidos. Hay mucho por mejorar. Hay mucho que ponderar. A veces pienso que esto es accesible a otros, pero no a mi. Este espacio físico y terrenal es el tablero donde nos jugamos la vida. Sé que debo caminar en este túnel hacia esa luz que veo al final. Ahora te comparto ese ensayo de los colegas españoles.

“La palabra perdonar proviene del prefijo per- (indica acción completa y total), y donare- (regalar). Realmente, en origen, el verbo perdonar significaba «regalar definitivamente un acreedor al deudor aquello que le debía».

El perdón, culturalmente, es el acto por el que una persona disculpa a otra una acción considerada como ofensa, renunciando eventualmente a vengarse, o reclamar un justo castigo o restitución, optando por no tener en cuenta el agravio en el futuro.

El perdón, para el espíritu, es ante todo sanación, lo que lo diferencia de demás conceptos generales. No depende de otro, ni de otros, para suceder, ocurre dentro de nosotros mismos. 

El perdón es una liberación. Con el perdón buscamos libertad interior, seguridad en uno mismo y mayor solidez espiritual.

El perdón como hecho coyuntural es un concepto que se tiene en la vida física, pero en la vida espiritual lo que se pone de relieve es el acto de generosidad y la comprensión por los procesos individuales. No deberíamos esperar para ejercitar el perdón, dejando fuera toda expectativa de que sea recibido y agradecido. El hecho de perdonar nos mejora moralmente.

El perdón, como un ejercicio diario, podría prevenir pensamientos dañinos que alteren nuestra paz interior, de esta manera impediríamos el traspaso de vibraciones negativas entre individuos.

El conocimiento de la Ley de Causa y Efecto nos hace conscientes de que no hay razón para buscar venganza o guardar sentimientos de rencor o de rabia, porque estamos en comprensión de una Ley que equilibra.

Perdonar no implica olvidar. La herida moral no es permanente, se convierte en cicatriz. Lo importante es que esas cicatrices sean un referente de lo que hemos vivido, constituyéndose en un aprendizaje, en experiencia, mostrarla es positivo, expresa la superación de una situación adversa que podría ser importante para otros.

Para perdonar no hace falta quitar importancia a la ofensa, renunciar a la justicia legal o coartar sentimientos frente al agravio. No hace falta que quien ofendió admita lo que ha hecho, que pida perdón o que quiera cambiar de actitud. No hace falta que haya reconciliación. No implica que aprobemos lo que ha hecho el otro. No justifica su comportamiento. 

Perdonar es dejar ir. Tan difícil y tan fácil como eso.  Y si así lo queremos, no tenemos que decírselo personalmente, podemos imaginarlo mentalmente frente a nosotros y decir, conscientemente: “Te perdono” o “Te pido perdón”, dependiendo de la circunstancia. Eso nos hace crecer como personas.

EL PROCESO DEL PERDÓN 

En primer lugar, hay que analizar de dónde procede el dolor, según el vínculo que nos una a esa persona, de lo que esa persona ha hecho o de nuestra valoración entre lo que realmente ha sucedido, y lo que nos hubiera gustado que sucediera. • Análisis y reconocimiento del daño sufrido.• Elegir la opción de perdonar.• Aceptación del sufrimiento (y sus consecuencias) y de las emociones (identificándolas).• Analizar la propia conducta.• Perdonar (buscando cómo hacerlo).

– En el caso de tener que ser nosotros perdonados, se pueden aplicar los mismos términos con algunas variantes, aceptando de antemano, la decisión de la otra persona de perdonarnos o no.

Cinco pasos para el perdón desde el sentimiento: 

https://www.harmonia.la/mente/5_pasos_para_el_perdon_desde_el_corazon

1. Preguntémonos en qué parte de la historia requerimos moralmente tener razón, y elijamos soltarla a cambio de nuestra paz. Si no podemos hacerlo, difícilmente podremos perdonar. Hagámoslo, porque nos amamos a nosotros mismos y necesitamos vivir sin ese peso.

2. Evitemos una valoración negativa de la situación, intentando comprender la perspectiva del otro.  

3. Humanicemos a la otra persona. Quien está frente a nosotros es sólo un ser humano llevando a cabo su propia humanidad tanto como puede. Todo lo que en nuestra mente existe es solo nuestra realidad, distorsionada por nuestros propios errores, y el otro, está reaccionando ante una circunstancia y actuando con el conocimiento que tiene. Es un ser humano aprendiendo y actuando, igual que nosotros.

4. Cuestionémonos: Si esta situación tuviera un mensaje de evolución, ¿cuál sería?. A veces podemos seguir viendo a la persona o no. Pero lo más importante, el cambio de percepción está ocurriendo dentro de nosotros. Muchas veces aprendemos atrayendo lo opuesto, es decir, si necesitamos aprender acerca de detectar el orgullo en nosotros mismos, nos dan lecciones de humillación.

5. Agradezcamos y cultivemos la compasión hacia el proceso de la otra persona y hacia nuestro propio proceso; ambos estamos viviendo y aprendiendo, sanando y evolucionando. Después de todo, los seres humanos estamos aquí por una sola razón: sanar y amar, y nadie es mejor que otro.

Quien hace daño, también se lo hace a sí mismo. El proceso del perdón es personal e íntimo. Al perdonarnos, perdonamos la actitud que hemos tenido en esa situación de conflicto. Cuando no lo hacemos, el Periespíritu se empobrece, y los sentimientos que actúan en ese empobrecimiento, entre otros, son el rencor y el resentimiento, quedando propenso el cuerpo físico a manifestar una enfermedad.”

Tomado de la página https://grupoespiritadejaen.blogspot.com/2018/10/el-perdon-definicion.html del Grupo Espírita de Jaén, España.

About Teng Mu

» If the ruler claims as his own what people desire, and retains for himself alone what everyone longs for, he teaches the people to steal and deceive by his example.»

It may be a generational issue but there are certain human principles that should be true for all seasons and for years to come. This quote from Teng Mu, an ancient Chinese philosopher, is relevant to this date. It reflects on leadership and honesty as well as being humble. Leaders across the World should focus on thinking about their people and not themselves. How many leaders you know have this trait? Everyone has the opportunity to exert influence and leadership. Being elected for a position does not necessarily mean that he/she has full power to work and do as they please. Be humble and ask for advice, seek to understand and not to be understood. When you put others as your priority, a better world is possible.